PERSONAS
Recuperar el idioma propio:
Encontrar el sentido cuando tu identidad deja de sostenerte


PERSONAS EN TRANSICIÓN
Trabajo con personas en un punto de giro. Una salida de la empresa a los cincuenta y tantos. Una vuelta después de una parada larga. Unos cuidados que se comieron los últimos años. En casi todos los casos ocurre lo mismo: lo que usabas para orientarte ha dejado de funcionar y todavía no hay recambio.
Lo que traes sigue teniendo valor.
Lo que ha cambiado es el idioma en el que hay que decirlo.
En el Toledo del siglo XII trabajaba un grupo de traductores que pasaba al latín lo escrito en árabe y en griego: Euclides, Ptolomeo, Aristóteles. No inventaron ese conocimiento ni lo mejoraron. Lo pusieron en la lengua que sí se leía, y por eso llegó hasta nosotros. Buena parte de lo que hacemos en estas sesiones se parece bastante a ese oficio.
LAS TRES PREGUNTAS
Qué parte de tu experiencia sigue valiendo aunque el puesto ya no exista. Cómo se le cuenta eso a alguien que tiene veinte años menos que tú y decide. Y qué quieres tú ahora, que no es lo mismo que querías a los treinta.
Esto no es terapia. Hay momentos que piden un terapeuta, y cuando lo veo, lo digo en la primera conversación.
TRES MANERAS DE EMPEZAR

CONVERSACIÓNES
Una sesión de [noventa minutos], una sola.
Para cuando hay una decisión concreta encima de la mesa y hace falta ordenarla antes de tomarla.

ACOMPAÑAMIENTO INDIVIDUAL
[Seis] sesiones a lo largo de [tres] meses.
Para revisar el punto entero: qué se ha terminado, qué sigue en pie y qué se puede construir encima.

CICLO EN GRUPO
[Seis] sesiones con un grupo reducido y estable, en colaboración con instituciones y entidades.
Para transiciones que se llevan mejor acompañado: salidas a los cincuenta, vuelta al trabajo, una jubilación que llegó antes de lo previsto
-Con quien vuelve después de una parada larga trabajo además la reincorporación: cómo se cuenta un hueco en el currículum sin pedir perdón por él.
Las tres empiezan igual: treinta minutos para que me cuentes qué está pasando de verdad.

TESTIMONIO
«La autenticidad me encanta. Me identifico. Javier me ayudó a releer mi memoria: si te detienes el tiempo suficiente, reconoces lo que ya tenías,
tú verdad, el talento, el sentido, sin depender de fuera por primera vez.»
Antonio Rocha
Terapeuta